En pocas palabras

Toda devolución es un viaje de más si no forma parte de la misma ruta. Planificar entregas y retiros juntos —el camino de vuelta— es lo que convierte los rechazos en paradas aprovechadas y no en viajes perdidos.

El reparto no termina cuando entregás. Están las devoluciones, los rechazos (contraentrega que el cliente no pagó), los retiros de mercadería y las contraentregas con cobro al momento. Si cada uno de esos casos corre por separado, la flota hace kms de más y el margen se come. En este artículo vas a ver cómo el ruteo bidireccional —planificar entregas y devoluciones en la misma vuelta— ordena el camino de vuelta.

El camino de vuelta existe y cuesta

Cuando un reparto sale, se planifica el camino de ida: entregar en el orden óptimo. Pero cada operación tiene también un camino de vuelta: lo que vuelve al depósito. Devoluciones por cliente, mercadería rechazada (contraentrega que no se pagó), retiros de stock o productos a cambiar.

Si esas tareas se manejan "cuando hay tiempo", terminan siendo viajes extra a último momento: un chofer que vuelve a salir solo para buscar una devolución, o un retiro que se posterga porque "no caía en la ruta". Cada una de esas piezas sueltas es un km que no genera ingreso y un turno que se estira.

Devolución y contraentrega: dos caras de lo mismo

Conviene nombrarlas bien porque cada una tiene un costo distinto:

  • Devolución (retiro): el cliente devuelve mercadería (reclamo, cambio, error de facturación). Es una parada de recogida.
  • Contraentrega (CO): la entrega se hace contra pago. Si el cliente no paga, el paquete vuelve. Es el caso más caro del camino de vuelta: perdés el viaje de ida y sumás el de regreso.
  • Rechazo: parecido al CO no cobrado, pero el cliente no acepta el envío en el momento.

En los tres, hay un "retorno" que planificar. La diferencia está en si ese retorno se absorbe en la ruta o corre aparte.

Por qué "correrlo aparte" destruye el margen

Un rechazo aislado parece inofensivo, pero mirá lo que implica si se maneja por separado:

  • Un viaje sin aprovechar: el chofer va y vuelve solo por ese paquete.
  • Km muertos recientes: el peor caso es volver el mismo vehículo al mismo vecindario en el mismo turno.
  • Operador al teléfono: coordinar "cuándo se pasa el retiro" consume llamadas al despacho.
  • Demora en reposición: la mercadería devuelta tarda en reingresar al depósito.

El ruteo bidireccional ataca justo ese punto: en lugar de sumar viajes, incorpora la recogida como una parada más de una ruta que ya pasaba por la zona.

Capacidad real del producto (verificada): OptimoCamino declara "optimización de rutas sin límite de direcciones ni vehículos", lo que permite incluir paradas de retiro/recogida junto con las entregas en una misma ruta optimizada. El algoritmo planifica "miles de combinaciones por segundo" combinando ese mix de paradas.

Cómo el ruteo absorbe el retorno

Para que la devolución/retiro no sea un viaje extra, el ruteo debe tratarla como cualquier parada, con sus reglas. Tres palancas:

1. La recogida como parada tipo

En la ruta, un retiro es una dirección con hora y ventana, como un delivery. El algoritmo la posiciona en el mejor momento del recorrido (cuando el vehículo ya está en la zona), en vez de sumar una salida.

2. Ventanas para devoluciones

Los retiros suelen tener horario (el cliente devuelve "después de las 14"). Los parámetros de horarios, zonas y ventanas permiten encajar la recogida en la ventana correcta, sin romper el resto del turno.

3. Confirmación en el vehículo

Cuando el chofer registra la recogida o el rechazo (firma, foto), el despacho y el depósito lo saben en el momento: la mercadería puede preparar su reingreso sin que nadie tenga que llamar.

¿Tus devoluciones y rechazos corren por separado y suman kms muertos?

Un ruteo que planifica entregas y retiros en la misma vuelta corta el viaje extra.

Hablar con el equipo de OptimoCamino

El flujo de un día con retiros incluidos

Un turno real con ruteo bidireccional:

  • El planificador arma la ruta considerando entregas + recogidas como un solo conjunto, resolviendo el mejor orden.
  • Un pedido con CO que no se puede cobrar en el momento queda marcado para retorno; la ruta lo lleva de vuelta cuando pasa de nuevo por esa zona.
  • Las devoluciones con ventana (después de las 14) se posicionan en la vuelta del turno.
  • Al final del día, el depósito tiene el registro de todo lo que volvió, y el despacho no corrió una sola salida extra.

La magia no es "recoger más", es que la vuelta ya estaba planificada; sólo se aprovechó.

Enlace interno: la confirmación en el vehículo se apoya en prueba de entrega digital: firma, foto y QR.

Antes y después en contraentregas

Imaginá un reparto de ecommerce con una tasa de rechazo o CO no pagado de algunos pedidos:

  • Sin ruteo bidireccional: cada rechazo suma una salida aparte o un chofer con tiempo "muerto"; los km de respaldo se acumulan y el turno se alarga.
  • Con retornos en la ruta: el paquete no cobrado vuelve en la próxima pasada por la zona, sin salida adicional, y el despacho lo sabe de inmediato.

No es eliminar las devoluciones (eso depende de cobranza y calidad de datos del cliente), sino no pagar dos veces por ellas: una por el rechazo y otra por correr a buscarlas aparte.

Enlace interno: el ruteo bidireccional se integra con el flujo de ecommerce de envíos de ecommerce: cómo el ruteo sostiene la promesa del carrito.

Cómo OptimoCamino te ayuda con el camino de vuelta

  • Ruteo con todo tipo de paradas: entregas y recogidas en la misma ruta, sin límite de direcciones ni vehículos.
  • Parámetros de horarios, zonas y ventanas: las devoluciones con horario encajan sin romper el turno.
  • Confirmación digital (firma, foto, escaneo): el registro del retiro/rechazo llega al despacho y al depósito al momento.
  • Seguimiento GPS e historial: sabés dónde está cada retorno en tiempo real, sin llamar.

Enlace interno: la ventana horaria se desarrolla en ventanas horarias en el reparto.

Preguntas frecuentes

No gratis, pero sí marginal: agrega tiempo de parada y alguna vuelta menor, pero evita el viaje completo de ir a buscarla aparte. Para un mix de rechazos, el ahorro de km y turno es lo que sostiene el margen.

Como un retorno. Si el esquema lo permite, el paquete queda para volver en la próxima pasada por la zona; si no, al menos se registra y se prioriza la ruta de mañana. La clave es que el sistema lo trate como un retiro planificable, no como un imprevisto.

Para alinearla con las capacidades reales: el producto no declara un módulo dedicado llamado "contraentrega"; lo que habilita es el ruteo que mezcla paradas de recogida con entregas y la confirmación en el vehículo. Con eso, las devoluciones se planifican como paradas, no como salidas aparte.

Sí. De hecho, en flotas chicas cada rechazo "por separado" pesa más, porque el vehículo disponible es uno. Planificar el retorno en la misma vuelta es donde más se nota el ahorro.

Conclusión

El camino de vuelta —devoluciones, rechazos, contraentregas no cobradas y retiros— existe en toda operación de última milla. Si se maneja por separado, cada pieza suelta suma kms muertos y margen perdido. El ruteo bidireccional, que planifica entregas y recogidas en la misma vuelta, convierte esos retornos en paradas aprovechadas. No elimina las devoluciones, pero evita pagar dos veces por ellas.